En los procedimientos administrativos de la Superintendencia de Educación, muchas veces la atención se centra en responder los hechos que dieron origen a la fiscalización. Sin embargo, existe un aspecto igual de importante y que puede ser determinante para el resultado del proceso: la correcta formulación de los cargos.
Un caso recientemente defendido por nuestro equipo demuestra por qué una revisión jurídica especializada puede marcar la diferencia entre una sanción y el sobreseimiento total de un establecimiento.
La formulación de cargos no es un mero trámite
Cuando la Superintendencia de Educación inicia un procedimiento sancionatorio, debe comunicar formalmente al sostenedor cuál es la infracción que se le atribuye y cuáles son los hechos que la sustentan.
Esta etapa, conocida como formulación de cargos, constituye uno de los actos más importantes del procedimiento administrativo.
¿Por qué? Porque la defensa del establecimiento se construirá precisamente sobre la base de esa imputación.
Por ello, la autoridad debe mantener una relación clara entre los hechos constatados durante la fiscalización y la norma que estima infringida. Si esa coherencia no existe, el procedimiento puede presentar vicios jurídicos relevantes.
Un caso que evidencia la importancia de una revisión técnica
En un procedimiento administrativo recientemente tramitado por nuestro equipo, la Superintendencia de Educación formuló un cargo contra un establecimiento por estimar que no había aplicado procesos de admisión de forma objetiva y transparente.
A primera vista, se trataba de una imputación que exigía una defensa respecto del proceso de admisión.
Sin embargo, al revisar cuidadosamente la formulación de cargos advertimos un elemento que resultó decisivo.
El propio documento elaborado por la autoridad señalaba expresamente que el establecimiento sí cumplía con el proceso de admisión.
La observación descrita por la fiscalización no decía relación con esa materia, sino con un aspecto distinto: la continuidad de estudios y la proyección de cupos del establecimiento.
En otras palabras, el cargo formulado no coincidía con los propios hechos descritos en el procedimiento administrativo.
El Principio de Tipicidad: una garantía fundamental
En derecho administrativo sancionador existe un principio esencial denominado Principio de Tipicidad.
Este principio exige que toda sanción administrativa se funde en una conducta que corresponda exactamente a la infracción que la autoridad está imputando.
No basta con que exista una observación o una eventual irregularidad. La norma invocada debe guardar una relación directa con los hechos que sirven de fundamento al cargo.
Cuando esa correspondencia no existe, la formulación de cargos puede carecer del sustento jurídico necesario para mantener un procedimiento sancionatorio.
Precisamente sobre esa base se estructuró parte importante de la defensa presentada por nuestro equipo.
La defensa también se construyó con antecedentes técnicos
La estrategia jurídica no se limitó a identificar la incongruencia existente en la formulación de cargos.
También incorporó antecedentes objetivos provenientes del Sistema de Información General de Estudiantes (SIGE) y del Sistema de Admisión Escolar (SAE), acreditando que el establecimiento había resguardado la continuidad de estudios de sus estudiantes.
De esta manera, la defensa combinó fundamentos jurídicos con evidencia técnica suficiente para desvirtuar la imputación formulada.
El resultado del procedimiento
Tras revisar nuevamente los antecedentes, la fiscal instructora propuso dejar sin efecto el cargo formulado.
Posteriormente, la Dirección Regional resolvió sobreseer completamente al establecimiento, poniendo término al procedimiento sancionatorio.
Más allá del resultado obtenido, este caso deja una enseñanza importante para cualquier sostenedor.
Una defensa jurídica eficaz no consiste únicamente en responder los hechos imputados.
También implica analizar si el procedimiento administrativo fue correctamente tramitado y si los cargos formulados cumplen con las exigencias legales que rigen el ejercicio de la potestad sancionadora de la Administración.
¿Qué deberían revisar los sostenedores cuando reciben una formulación de cargos?
Frente a una formulación de cargos, es recomendable analizar, entre otros aspectos:
Que exista coherencia entre los hechos descritos y la infracción imputada.
Que la norma invocada corresponda efectivamente a la conducta observada.
Que existan antecedentes administrativos que respalden la posición del establecimiento.
Que los descargos se presenten dentro del plazo legal y con fundamentos jurídicos suficientes.
Que el procedimiento respete las garantías propias del derecho administrativo sancionador.
En muchos casos, una revisión técnica realizada desde el inicio puede modificar completamente la estrategia de defensa.
Una defensa especializada puede marcar la diferencia
Las fiscalizaciones de la Superintendencia de Educación requieren mucho más que una respuesta administrativa.
Exigen un análisis jurídico integral del procedimiento, de la formulación de cargos y de los antecedentes que obran en el expediente.
En Sostiene acompañamos a sostenedores durante todas las etapas de fiscalización y defensa ante la Superintendencia de Educación, elaborando estrategias jurídicas ajustadas a las particularidades de cada caso.
Si su establecimiento enfrenta una formulación de cargos o un procedimiento administrativo sancionatorio, complete el formulario disponible a continuación y coordinemos una reunión con nuestro equipo.