Proyecto de ley busca sancionar a apoderados por bullying: ¿qué cambia para los colegios?

ChatGPT Image 7 may 2026, 12_39_50 p.m.

Proyecto de ley propone multas a apoderados por acoso escolar reiterado. Conozca sus implicancias legales y qué deben considerar los sostenedores.


En medio del aumento de casos de convivencia escolar de características complejas, el Senado recibió un proyecto de ley que introduce un cambio relevante: la posibilidad de sancionar a padres y apoderados cuando no actúan frente a conductas de acoso escolar de sus hijos.


La propuesta plantea multas que podrían alcanzar las 50 UTM, es decir, cerca de $3,5 millones, instalando un debate que va más allá de lo sancionatorio y que toca un punto sensible: la corresponsabilidad entre familia y establecimiento.


Pero, ¿qué significa esto en la práctica para los sostenedores?



¿Qué propone exactamente este proyecto de ley?


La iniciativa busca modificar la Ley General de Educación, incorporando una sanción directa a apoderados en casos específicos.


En concreto, se establece que: si un establecimiento notifica formalmente a un apoderado sobre conductas de acoso escolar, y este no adopta medidas para evitar su reiteración, podría ser sancionado con una multa


El foco no está en cualquier situación de conflicto, sino en casos reiterados donde ya existe intervención del establecimiento y una falta de respuesta desde el hogar.


Un cambio de enfoque: del colegio al hogar


El proyecto se construye sobre una idea que ya está instalada en la práctica: los colegios han fortalecido sus protocolos, capacitaciones y estrategias de intervención, pero eso no siempre es suficiente.


De hecho, uno de los fundamentos de la iniciativa es claro: sin acompañamiento desde la familia, las medidas escolares pierden efectividad.


Esto marca un giro relevante, ya que el problema deja de abordarse exclusivamente desde el establecimiento y comienza a incorporar responsabilidad activa del apoderado.


Para los sostenedores, esto no es menor. Cambia el marco en que se gestiona la convivencia escolar.


¿Qué implica esto para los establecimientos educacionales?


Aunque el proyecto aún no es ley, ya anticipa ciertas exigencias que los colegios deben mirar con atención.


1. Formalidad en las notificaciones

No basta con informar de manera informal. El establecimiento deberá:

  • Registrar adecuadamente las situaciones.

  • Notificar de forma clara y verificable al apoderado.

  • Dejar trazabilidad del proceso.


Sin esto, cualquier eventual sanción pierde sustento.


2. Fortalecimiento de protocolos de convivencia


Los reglamentos internos deberán ser coherentes con este nuevo escenario, especialmente en:


  • Procedimientos frente a acoso escolar

  • Etapas de intervención

  • Participación del apoderado


Aquí no hay espacio para documentos genéricos.


3. Gestión del riesgo legal


Si el foco se amplía hacia los apoderados, también aumenta la exposición del establecimiento en términos de:


  • Procedimientos mal ejecutados

  • Falta de respaldo documental

  • Deficiencias en el debido proceso


En simple: si se va a exigir responsabilidad, el estándar también sube.


¿Resuelve el problema de fondo?


El proyecto abre una discusión legítima.


Por un lado refuerza el rol formativo de la familia y genera un incentivo concreto para la participación.


Pero, por otro:


  • No aborda directamente las causas estructurales del bullying

  • Podría tensionar aún más la relación familia–colegio

  • Dependerá fuertemente de cómo se implemente


En otras palabras, no es una solución completa, pero sí un cambio relevante en las reglas del juego.


Lo que los sostenedores deberían hacer desde ya


Más allá de si el proyecto se aprueba o no, hay una señal clara: la convivencia escolar seguirá siendo un foco regulatorio.


Por eso, hoy ya es clave:


  • Revisar protocolos de convivencia escolar

  • Asegurar trazabilidad en las actuaciones

  • Fortalecer los canales de comunicación con apoderados

  • Capacitar equipos en gestión de conflictos y normativa vigente


Esperar a que la ley se apruebe para reaccionar no es buena estrategia.


Este proyecto no solo introduce posibles sanciones. Instala una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿hasta dónde llega la responsabilidad del colegio y dónde empieza la de la familia?


Sostenedor: Si necesita revisar sus protocolos de convivencia escolar o evaluar su nivel de cumplimiento normativo, le invitamos a agendar una reunión completando el formulario que encontrará a continuación o escribiendo a contacto@sostiene.cl.

Deje su Comentario: